domingo, 27 de octubre de 2013

Cómo trazarse una meta y no rendirse en el intento (motivate pt.2)

Alguien muy importante para mi se encarga de todos los días pasarme frases para motivarme a alcanzar las cosas que quiero ( una ayudita extra no está nunca de más, ¿no?) y la frase de hoy fue de este bicho increíble que escribió  Les misérables (por supuesto Victor Hugo) e iba así:

"A nadie le faltan fuerzas, lo que a muchísimos les falta es voluntad".



Victor Hugo se murió en 1885 y ya había gente quejándose de que no podían hacer las cosas. Hoy me encuentro en pleno siglo XXI con gente con muchas fuerzas pero con poca voluntad para hacer de lo que sueñan una realidad. Sin ir muy lejos basta entrar a un aula de clases de la Universidad Latina de Costa Rica (y pongo este ejemplo por que es el único del que puedo dar fe de que es cierto) y encontrarnos a ese poco de gente queriendo llegar a ESPN pero que cuando los pones a redactar tres párrafos no pueden porque "les da demasiada pereza".Bitch,please!

Hermano, así no se construye un país, como les decía a mi promoción cuando estábamos en 5to y no resolvíamos nada de lo que había que hacer. 

  Bien lo decía Charles Dickens:                           

"Lo más importante es dejar de decir "quiero" y empezar a decir "Puedo". 


No por nada llegaron Dickens y Victor Hugo tan lejos; empezando no solo a decir sino a hacer, llegamos más lejos que si nos quedamos pensando en lo que podríamos.

Pero, ¿Cómo trazarse una meta y no rendirse en el intento? 

Claro que no tengo la respuesta mágica para esto, no es como si no me hubiera rendido nunca y no hubiera dejado cosas a la mitad; de hecho, es un mal hábito que intento romper y este blog me está ayudando a lograrlo, creo que ya les había contado de eso ¿verdad?. Anyway. 

Es como si empezáramos una dieta. Todos los lunes empezamos dieta y el miércoles pensamos: Mejor empiezo el otro lunes y así tengo "más tiempo para prepararme".

No se trata de empezar las cosas, si no de seguir hasta terminarlas. 

Ponte una meta y piensa en todos los caminos posibles que puedes agarrar para llegar hasta ella. Alguien por ahí decía que nada que valga la pena es fácil y tenía razón. No puedes querer llegar a CNN y quedarte en tu casa metido en Facebook esperando a ver si la oportunidad te llueve del cielo, igual que no puedes ganar un maratón si no entrenas antes o como si trataras de correr sin intentar antes caminar. Todos los grandes éxitos comienzan por pequeños intentos que cuando miras hacia atrás te das cuenta que valieron la pena.


 Piensa en lo que quieres lograr y recuérdate a ti mismo lo feliz que serás al conseguirlo. Suena bonito ¿verdad?. Hay una actriz que personalmente admiro mucho y todas las mañanas escribe en su cuenta Twitter "Rise and Shine". Esas tres palabras personalmente me motivan por que no solo el sol y las estrellas suben y brillan, nosotros también podemos. Por eso trata todos los días o mejor aún, todas las mañanas pensar en lo que quieres y recordarte lo importante, exitoso y feliz que eres, y el camino a tu meta será mucho más fácil. 


Nadie dijo que sería sencillo ¿no? Personal fact: Todos los días me acuesto con una idea en la cabeza "mañana me levanto a las 5:30 a correr". Suena la alarma y lo único que hago es darle a posponer setenta veces hasta que son las 7:30, (feeling related?) pero a las 7:30 me levanto, me pongo las tennis y salgo a correr con TODO el fastidio del mundo; tratando de no dormirme en el intento y esperando que la cama no se me atraviese de camino a lavarme los dientes; porque si eso pasa, de seguro me vuelvo a acostar. Pero salgo, doy lo mejor de mí y aun cuando me cuesta demasiado, lloro y pataleo porque tengo sueño y a veces siento que lo que hice no fue suficiente, sigo dando baby steps para llegar a la meta. ¡No importa si vas lento, lo importante es que nunca te detengas!


Smile and Wave (sonríe y saluda). Puede faltar lo que sea, pero NUNCA falta un necio que trata de hacerte creer que tus sueños son demasiado grandes, tus metas inalcanzables y tus expectativas demasiado altas, me pasó hace una semana irónicamente con un profesor, que se supone que debería motivarme, pero aja ese es otro cuento. Justo ahí, cuando a uno le provoca gritar "YAAAAAAA, ESE ES MI PROBLEMAAAA", uno sonríe, saluda y piensa: "nos vemos cuando llegue a donde quiero :)".




 Siempre pasa, la gente va a intentar hacerte sentir que lo que quieres no vale la pena, pero está en tus manos creértelo o no. Ya les decía yo en mi entrada de la semana pasada, yo siempre digo que voy a trabajar en CNN y el que no quiera creerme, que no moleste. Acuérdate  Smile and wave.

Nota importante: El camino a las metas/sueños no es fácil  Muchas veces nos vamos a sentir fatigados, cansados, con ganas de rendirnos. Los que me conocen saben lo rápido que me estreso cuando no me salen las cosas como quiero; bien decía mi abuelito que las cosas "o se hacen bien o no se hacen" y creo que tenía razón. 

Más de una vez he llegado a la U mojada desde el pelo hasta los pies por la lluvia (que no es rara en CR), con el morral, la laptop, la lonchera, el termo en una mano y el celular en la otra, sin maquillaje en la cara, con un moñito en el pelo y con unas ganas impresionantes de dormir (sin mencionar la impresionante presión social que se siente particularmente en mi universidad cuando uno entra hecho leña). Cuando eso sucede, solamente hay una cosa que hacer: pensar que todo el esfuerzo va a valer la pena. vale la pena, vale la pena, faltan tres horas más y llegas a dormir, vale la pena...saca tu mejor sonrisa y termina el día, adelante.

El camino es duro, pero vale la pena cuando la meta es más que eso. Creértelo, sonreír, motivarte, seguir adelante, ponerle todo lo que tienes y NUNCA dejar que otros menosprecien en lo que crees y lo que amas, es lo que te hace no rendirte y lo que te mueve para llegar. Yo creo que si puedes, lo demás depende de ti. 

Y para cerrar, les dejo algo en la columna de al lado que me pasó esa misma persona que todos los días me pasa frases. Mi favorito de Mario Benedetti. Es largo, pero vale la pena (no ser vago también ayuda a alcanzar lo que quieres jeje)

Nos leemos el domingo.


María Esther.



domingo, 20 de octubre de 2013

M O T I V A T E

Los que han estudiado conmigo en la U deben acordarse de esto. Siempre que me presento el primer día de clases digo lo mismo: Me llamo María Esther Abissi, tengo 20 años, soy venezolana y estudio Periodismo. Me gusta el periodismo internacional y cuando me gradúe voy a trabajar en CNN. Y la gente me mira con esa cara de “¿a esta loca qué le pasa?” y yo siempre les digo “se van a acordar de mi”. Igual que se lo digo a mis profesores, que seguro piensan que me la tiro de estrellita, como me dijo un profesor de este cuatrimestre.



Anyway, el punto es que eso es solo una técnica para recordarme todos los días a donde voy a llegar. Es una estrategia para auto-motivarme a seguir trabajando y dando lo mejor que tengo en mi carrera: escribiendo por aquí y por allá, grabando audios, tratando de hacer una historia sin palabras loca y bizarra para tele 1 (aunque el profesor no quiera pero ok), escribiendo buenos artículos cuando me lo piden y en fin, todo lo que se me ocurra porque estoy segura que en algún momento me voy a agradecer a mí misma de haber trabajado tanto, porque no me conformé con lo que me ponían enfrente y siempre fui por más. Y sí, ese inconformismo también es una forma de motivarme todos los días.

Personalmente creo que una de los más grandes secretos para aceptarse y valorarse a uno mismo es la motivación. Siempre que hablamos de motivación nos sentimos medio bobos porque nos imaginamos a nosotros mismos dándonos ánimo y en realidad sí, es exactamente eso. Es tan importante y beneficioso motivarse que he comprobado probándome a mí misma que si hago algo que creo que no puedo, pensando cosas positivas, lo logro. Te invito a que lo pruebes: si haces algún tipo de ejercicio, en ese momento en el que crees que no puedes más, piensa: Sí Puedo. Piensa una y otra y otra vez y obtendrás resultados. A mí me sirvió.

Una vez leí que estamos limitados por las barreras que nos ponemos a nosotros mismos. Si esto es cierto creo que es hora de empezar a derrumbar barreras. Todos los días me encuentro gente de mi generación con capacidades y cualidades que se les notan desde lejos, todos nos damos cuenta de lo valiosos que son menos ellos.

 Un amigo me comentó que él, si no estaba completamente seguro de que iba a ser exitoso e iba a lograr lo que quería, prefería no hacer las cosas. ¿Qué clase de barrera mental es esta? De pensar que no voy a poder, entonces mejor no lo hago.

 El miedo al fracaso toma de la mano a la percepción que tenemos de nosotros mismos haciéndonos sentir poco capaces e inseguros de nuestras decisiones.
Cada vez que me encuentro con gente así, (que en ocasiones son muy cercanos a mí)
 me pregunto si en algún momento se irán a dar cuenta de lo que realmente son capaces de lograr si tan solo pensaran diferente.

Entonces, si queremos cambiar esto, empecemos a tumbar paredes. Según Weisinger, la clave que nuestra auto-motivación sea exitosa es tener confianza en uno mismo, ser optimista, ser tenaz, tener entusiasmo y resistencia, para resistir si las cosas se ponen difíciles. No es fácil, ¿cierto? ¡Pero tampoco imposible!

Y yo sé, yo sé que uno se siente bien bobo motivándose a uno mismo, yo pensaba así hasta que me di cuenta que pensando asertivamente obtengo más resultados, y mira que fui una persona pesimista por mucho tiempo. Si no trabajas tu por ti, ¿Quién lo va a hacer? Nadie. 
Entonces manos a la obra. 

Te reto a que te pongas una meta, el nivel de dificultad lo decides tú mismo. Algo como correr un kilómetro más de lo que corres a diario, hacer eso que querías dejar para mañana, escribir tus metas en grande y ponlas donde puedas verlas todo el tiempo, recuérdate a ti mismo lo bueno que eres y lo lejos que vas a llegar.
Y la próxima vez que te presentes en un lugar nuevo, acuérdate también de decir que vas a ser el mejor arquitecto del mundo, que vas a ser un maratonista famoso, que vas a trabajar en el Empire State o que, como yo, vas a ser ancla en CNN.
María Esther

domingo, 13 de octubre de 2013

Bienvenidos a mi cabeza

Como primera entrada de este blog, quiero hablarles un poco de lo que se trata todo esto.

Me llamo María Esther, soy estudiante de periodismo y tengo dos años viviendo en un país que no es el mio. Empiezo este proyecto para ir mejorando poco a poco mi redacción y tambien para hacer catarsis de las cosas que tengo en la cabeza.

Todo el día me la paso pensando en temas que supongo que la mayoria de jovenes veinteañeras pensaran, pero ademas pensando en que cosas puedo hacer para llegar a mis metas profesionales (como crear este blog), sin descuidarme personalmente. Este proyecto personal quiero usarlo ademas para crecer como persona, para hablarles de temas que todos pensamos y no todos escribimos; pero dandole mi propio enfoque, mi punto de vista.

Quiero aclararles que este blog no se centra en un tópico especifico. Todas las semanas, todos los domingos y tratare de que entre semana tambien, estare escribiendo acerca de cualquier cosa que se cruce en mis pensamientos, esos que les doy vuelta toda la semana; probablemente un poco femeninos pero tratare de ser imparcial tambien en cuanto a eso.

Ademas, este proyecto es una prueba tambien a mi constancia. Veran, soy muy poco constante en ciertas cosas; cuando me aburro las dejo. Con este blog pretendo retarme a mi misma, dandome la oportunidad de cambiar esa etiqueta personal y crecer, siendo constante en algo que a su vez estoy segura que me hará bien.

Aprovecho para agradecer a mis profes, que siempre me dicen que haga un blog y escriba temas que me interesan. ¡Al fin te hice caso Damian Arroyo!, no le hice caso en todo el curso y lo único que hice fue bullearlo por que trabaja en La Nación  (yo y mis dificultades para prestar atención. Eso y la "brillante idea" de la u de poner un curso los sabados en la mañana!)

Ya no los distraigo más, ¡Bienvenidos a mi cabeza!, sientense cómodos por que esto recién empieza.


María Esther.